Cero a la izquierda

Esta novela es de Poli Délano, pero me gustó tanto que la subí para leerla siempre que quiera.

domingo, junio 26, 2005

Felipe había perdido una apuesta. Jorge se había robado un salame de medio metro. Y yo había recibido una paliza y un disgusto, es decir, todo el castigo.

Y no fue aquélla la única vez en que haya pagado las consecuencias por faltas de las que nunca fui culpable.

El hecho es que a partir de esa noche, y en lugar de ocurrir lo contrario, se inició mi amistad con Felipe, la verdadera amistad, quiero decir, y también la de Felipe con Pereira, dos seres dados a las apuestas que jamás volvieron a apostar entre ellos – porque Felipe sólo apostaba a ganar – hasta la tarde en que Jorge Pereira, en pantalón y camisa, chorreando transpiración, con la mirada lejos y los ojos desorbitados, entró en el dormitorio de los internos, donde Felipe, echado en su cama, leía a Séneca, y le dijo:

- Sal de aquí, que les voy a prender fuego a las cortinas.

Entonces Felipe, en lugar de salir, respondió sin levantarse:

- Te apuesto a que no eres capaz.

Poli Délano – Cero a la izquierda

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